Ciudad de Roma, año 61 d.c.

El pequeño Valerius con tan solo cuatro años regresa a Roma acompañado de sus padres. Poco podía imaginar el destino que le tenían preparado los dioses.

Unos gritos se dejaron escuchar en el silencio de la noche, un hombre pedía clemencia ante la mirada horrorizada de su familia. Sin nadie que les pudiera ayudar, las calles de Roma fueron testigo de un atroz asesinato. Unos ojos ocultos tras una columna presenciaron todo lo ocurrido y, asustado, se desvaneció entre las sombras.  

Roma estaba sumida en una profunda crisis por culpa del Emperador Nerón, y poco quedaba de aquel glorioso Imperio desde que ostentaba el poder. El Senado, cansado de sus caprichos, decide acabar con su vida. Hasta cinco emperadores ocuparon el cargo durante la guerra civil, Roma estaba sumida en el caos. Solo con la llegada de Tito Flavio Vespasiano se consigue instaurar la tranquilidad en las calles de Roma. El nuevo emperador tiene un objetivo en mente, devolver al Imperio todo su esplendor.

 

Valerius vive ajeno a todos los problemas de la clase alta. Él, junto a su madre, residen en el barrio más pobre de la ciudad. Su preocupación es cuidar de Helena, y llevarse a la boca algo para comer.

Convertido ya en un hombre adulto, y junto a su inseparable amigo Titus, buscan la manera de sobrevivir de una forma digna.

Un volcán está a punto de entrar en erupción. Los Dioses, enfurecidos, quieren castigar al Imperio lanzando toda su furia sobre la hermosa ciudad de Pompeya. Valerius y Titus acuden a socorrer a los habitantes de la ciudad, y los dioses, deciden que es el momento de separar a los dos amigos.

El hambre lleva a Valerius a luchar en combates de poca importancia por las calles de Roma, y solo cuando encuentra a Curtius, comienza a crearse un nombre dentro del Imperio.

La arena se convierte en su nuevo hogar, y con su esfuerzo y dedicación, espera convertirse en uno de los mejores gladiadores. Un nombre se empieza a escuchar por todo el Imperio, Valerius, el hijo de Roma.

Una joven se cruza en su camino. Solo la ha visto una vez, pero el sentimiento que crece entre ellos es tan fuerte que ya no podrán vivir el uno sin el otro. 

El pasado siempre vuelve, y los Dioses pondrán a prueba a nuestros personajes a un destino incierto, donde serán ellos quienes tendrán que escoger que camino seguir.

Intrigas, amor, lucha de poderes y combates, convierten a Valerius, el hijo de Roma, en una novela apasionante donde cada personaje tendrá que hacer frente a su destino.

A mediados del Siglo XIV, dos pueblos de la comarca de Gerona viven una relativa calma. Peratallada es una villa pequeña donde disfrutan de su convivencia gracias al Marqués Beltrán, por el contrario, el Conde Froilán, Señor de Pals, dirige con tiranía a los habitantes de su villa.La ambición del Conde no tiene límites, desea obtener el control de Peratallada por encima de todo.

 

Un hombre regresa al pueblo de su infancia, con su tesón y fuerza conseguirá revivir el negocio que había echado a perder su padre. El amor nunca había estado entre sus prioridades, pero cuando conoce a Aldara, su corazón no dejará de latir pensando en ella.

Hernán es un joven criado, el único error que ha cometido en su corta vida, es enamorarse de la persona equivocada, la ilusión por conseguir ese amor, hará de él, un joven dispuesto a todo con tal de defenderlo.

El Monasterio de Sant Miquel de Cruïlles se encuentra a escasa distancia de las dos villas, sus planes son diferentes, solo pretenden vivir en paz y luchar contra la herejía. Secretos e intrigas harán que la plácida rutina de la que disfrutan, se rompa en mil pedazos.

La pasión hará que nuestros personajes vivan momentos únicos e inolvidables. La lucha por el poder, llevará a los protagonistas a cometer las acciones más increíbles que hayan podido imaginar haciendo que corra la sangre.

Todo tiene un precio y la avaricia se paga con la vida.

¿Qué harías si te propusieran jugar a un último juego?, ¿te atreverías a adentrarte en él para resolver el misterio que esconde?

 

Tu vida correría peligro y solo tu habilidad para resolver los enigmas te ayudarían a seguir con vida y llegar hasta el final.

Daniel no se lo piensa, y guiado por los consejos de su madre y la ayuda de su novia se sumerjerá en el juego de su vida.

Henry abandona su ciudad natal (Londres) para iniciar una vida nueva lejos de su pasado. Sin nada que perder y mucho que ganar, decide montar un despacho de detectives. No conoce la ciudad, pero gracias a su nuevo ayudante, se dispone a resolver su primer caso. Una mujer se presenta desesperada, su hermano ha sido asesinado y la policía ha dado por cerrado el caso. Solo dispone de una pipa para conseguir resolver el misterio que esconde la muerte del joven. Con su ingenio y perspicacia recorrerá la ciudad en busca de respuestas. Su vida correrá peligro y se verá envuelto en más de una persecución. Cuando todo no es lo que parece, solo Henry y su ayudante serán capaces de llegar hasta el final.